Ah llegado el receso
Llegó ese momento del año dónde el clima interior y exterior se pueden comprender con detenimiento.
Suele ser de apariencia cálida, cubierta de aquellas situaciones placenteras, cómo de esos sentimientos efímeros del silencio. Tantos símbolos al amanecer, atardecer y anochecer, que nos importan un poco más al llegar a la cima de nuestras decisiones preciadas.
Reunirse en el nombre de la diversión, llamar en nombre del secreto, moverse en nombre de la verdad, creer en nombre de la voluntad, confesar en nombre de la realidad, detenerse en nombre de la ley. Son algunas actividades a desarrollar en estás fantásticas semanas.
¿Que vas a ver?¿Para que vas a ver?¿Para quién vas a ver?¿Que me ves?
Seguro cualquiera desea que no termine, porque no la ocupó para estudiar. Hay quienes pierden el tiempo y quienes pierden el vuelto.

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